LAS ENTREVISTAS DE HEIDY

lunes, 8 de junio de 2026

Herman May: Una voz inolvidable que hoy necesita de nuestro eco

Fotografía: Heidy Sandoval Ruiz y Roy Elías

La historia musical de Guatemala no se podría escribir de la misma manera sin la elegancia, el romance y la calidez de una de sus cuerdas vocales más privilegiadas: Herman May. Durante décadas, su voz ha sido banda sonora de innumerables noches de gala, de nostalgia compartida y de un orgullo nacional que hoy, más que nunca, se viste de gratitud. Sin embargo, detrás del gran artista que nos ha dado tanto, hoy hay un ser humano que enfrenta una de sus batallas más difíciles y que necesita del apoyo de su público y sus amigos.

Las huellas de una trayectoria brillante

Hablar de Herman May es evocar la época dorada de las grandes agrupaciones y el romanticismo puro. Su paso por el recordado Grupo Madrigal dejó una huella imborrable en la música romántica del país, demostrando una versatilidad armónica que conquistó a miles de corazones.

Esa misma genialidad interpretativa lo llevó a brillar con luz propia junto a la legendaria Orquesta de Bob Porter. Bajo los arreglos y la dirección de una de las instituciones musicales más grandes de nuestra historia, la voz de Herman cobró una dimensión magistral, llenando los escenarios de un swing y una sofisticación inolvidables. Su elegancia para interpretar el bolero, la balada y los ritmos de las grandes bandas se convirtió en un referente de excelencia.

Además, su talento quedó inmortalizado para la posteridad al formar parte del emblemático proyecto discográfico CD "Guatemala, voces y canciones", una joya de nuestra fonoteca que reunió el talento de los más grandes intérpretes nacionales, donde Herman volvió a demostrar por qué es un pilar indiscutible de nuestra identidad musical.

Un llamado a la solidaridad y la gratitud

Hoy, el escenario ha cambiado para Herman. El artista que tantas veces nos hizo sonreír, aplaudir y recordar con el corazón en la mano, se encuentra atravesando por serios quebrantos de salud. Es un momento delicado en el que las notas musicales deben transformarse en acciones concretas, y los aplausos, en un apoyo real y solidario.

El gremio artístico y los grandes seres humanos se conocen en los momentos difíciles. Apoyar a Herman May en este proceso no es solo un acto de beneficencia; es un tributo en vida a un hombre que consagró sus días a regalarnos belleza a través de su canto.

¿Cómo ayudar? Ustedes pueden asistir al homenaje que varios artistas ofrecerán a beneficio de Herman May o bien pueden hacer su depósito a la cuenta de Herman Roberto May Velásquez del Banco G&T 065-0003825-8 Monetaria.

Guatemala no olvida a sus grandes. Es momento de unir nuestras voces para que el eco de la solidaridad llegue con fuerza hasta Herman May, recordándole que no está solo en esta melodía difícil de la vida.

El homenaje “Celebrando la vida de Herman May”, se llevará a cabo el sábado 27 de junio a partir de las 13 horas, en Café Escenario 3ª. Avenida 11-36 zona 9 y contará con la participación de:  Roberto Rey, Blanca Lidia, Karim May, Carlos Emilio, Remeberto Oliveros, Karina Cobos, Gloria Marina, Andrés Espinoza, Milzon Ralda, Salvador Gómez, aura Marina, Orquesta de Bob Porter, Grupo de Jazz de Carlos Gómez, Hugo Duarte, Carlos Duarte, Charly Vásquez, Selvin López y Juan Carlos Fuentes.

Interesados pueden adquirir sus entradas a través del 5204-5991 y 46476730.













Toda publicación es responsabilidad de la Administración

domingo, 31 de mayo de 2026

El canto que no se apaga: El legado eterno de José Ernesto Monzón


Al escribir esta nota lo hice con el cariño y respeto que le tuve a este compositor que le cantó a su patria y que aún sus canciones se escuchan a través de las voces de los cantantes contemporáneos, no cabe duda que el legado que nos dejó aún sigue vigente.

​Hay canciones que se graban en el alma de un pueblo y se convierten en el mapa musical de nuestras vidas. Hablar de don José Ernesto Monzón no es solo recordar a un compositor; es evocar la esencia misma de nuestra tierra, plasmada en versos que huelen a café, a milpa, a romanticismo y a orgullo herido de amor por cada rincón de nuestra patria.

​Desde su amado Huehuetenango, el "Cantor del Paisaje" logró algo que muy pocos consiguen: detener el tiempo. Sus melodías cruzaron las fronteras de la época de oro para instalarse, de forma permanente, en el ADN de los guatemaltecos.

​Lo más hermoso de su herencia es ver cómo viaja a través de los años. No importa si es en una vieja radiola, en un cassette guardado con recelo, o en las plataformas digitales y listas de reproducción de los jóvenes de hoy; las letras de don José Ernesto siguen vivas. Es un puente perfecto entre generaciones: el abuelo que la canta con nostalgia, el padre que la hereda con orgullo y el nieto que, al escuchar los primeros acordes de la marimba o la guitarra, siente un escalofrío que le recuerda de dónde viene.

​Porque mientras un joven siga tarareando sus versos y una marimba siga haciendo eco de sus notas, el maestro Monzón seguirá vivo. Su música no es pasado; es un presente continuo que late con fuerza en el corazón de todos los que amamos el arte de verdad. ¡Que viva por siempre su legado imperecedero!









 







Toda publicación es responsabilidad de la Administración

domingo, 24 de mayo de 2026

Mildred y Manolo: Una Melodía que nació en la tierra y se perfeccionó para el cielo



Fotografías: Archivo Mildred Padilla
                    y Heidy Sandoval Ruiz

Hay historias que no se escriben con tinta, sino con acordes que atraviesan décadas. La de Mildred y Manolo comenzó a finales de los años sesenta, en una época de sueños compartidos y canciones que apenas empezaban a florecer. Desde aquellos primeros días, quedó claro que sus voces no solo estaban destinadas a sonar juntas, sino a caminar de la mano por la vida.

Durante mucho tiempo, nos regalaron la alegría de la música popular, conquistando escenarios con su talento y carisma. Sin embargo, el capítulo más profundo y trascendental de su trayectoria llegó cuando decidieron dar un giro de fe. Ese paso de lo secular a la alabanza no fue solo un cambio de repertorio; fue una entrega total del corazón. Al dedicar sus voces a Dios, su música dejó de ser solo entretenimiento para convertirse en un ministerio de consuelo, esperanza y gratitud.

Aunque la partida de Manolo en septiembre pasado (2025) dejó un vacío inmenso, su recuerdo permanece intacto. Quienes lo conocieron saben que su voz era el reflejo de su carácter: firme pero bondadoso, siempre en armonía con el propósito que compartía con Mildred. Su transición a la música cristiana fue el testimonio más grande de su amor, demostrando que el talento encuentra su verdadero valor cuando se pone al servicio de lo alto.

Hoy, recordar a este dueto es celebrar una vida de fidelidad: fidelidad mutua desde aquellos años sesenta y fidelidad a la misión de cantarle al Creador. Manolo ya entona sus mejores notas en el coro celestial, pero su legado sigue vibrando en el corazón de Mildred y en cada alma que fue tocada por su fe hecha canción.

Mildred y Manolo: Un amor que se hizo música y una alabanza que se hizo eterna.



Toda publicación es responsabilidad de la Administración

jueves, 21 de mayo de 2026

Rebeca Morales: Líder, gestora y alma del gremio artístico



Texto: Heidy Sandoval Ruiz
Fotografías: Archivo Heidy Sandoval Ruiz

Hablar de Rebeca Morales Ortiz (cariñosamente conocida como Rebesalsa) es recordar a una de las figuras más polifacéticas, talentosas y queridas del panorama artístico nacional. Como cantante popular, productora musical y locutora profesional, Rebeca supo conquistar los corazones del público a lo largo de las décadas, consolidando una carrera impecable que la hizo acreedora de galardones internacionales y reconocimientos tan distinguidos como el cambio de la Rosa de la Paz.

Líder, Gestora y Alma del Gremio Artístico

Su amor por el arte no se limitó a los escenarios; Rebeca fue una incansable defensora y promotora del talento nacional. Dejó una huella imborrable al fungir como presidenta de la Asociación de Cantantes Profesionales, desde donde trabajó con pasión por la dignificación de sus colegas.

Además, su espíritu solidario y alegre la llevaba cada año a convocar y reunir a un gran grupo de personas para celebrar con gran entusiasmo el Día del Artista Nacional. Con esta hermosa tradición, Rebeca no solo festejaba la profesión, sino que fortalecía los lazos de unión, hermandad y reconocimiento mutuo entre los hacedores de cultura en el país.

Un Legado de Presencia, Talento y Nostalgia

Su participación en la Gala de la Canción Guatemalteca quedará grabada con letras de oro, siendo uno de los pilares más memorables de este magno evento que celebra la identidad y el talento de nuestra tierra.

Cuando Rebeca Morales Ortiz subía al escenario de la Gala, la atmósfera se transformaba por completo. Con su indiscutible calidad vocal y esa energía única que la caracterizaba, cada una de sus interpretaciones se convertía en un homenaje vivo a la riqueza musical de Guatemala. Su presencia no solo engalanaba el programa, sino que tendía un puente perfecto entre la nostalgia de las grandes épocas y la vigencia de la música popular.

Más allá de su impecable afinación y gran dominio escénico, lo que siempre destacó de su paso por la Gala fue su profunda conexión con el público. Rebeca cantaba con el alma, transmitiendo una alegría contagiosa y un profundo respeto por sus raíces, dejando una huella imborrable en cada espectador.

En conclusión: puedo decir que el paso de Rebeca Morales Ortiz por la Gala de la Canción Guatemalteca es y será un testimonio eterno de profesionalismo, pasión y orgullo nacional. Una líder innata y una artista extraordinaria que, con su voz y su luz, demostró que el talento guatemalteco trasciende el tiempo. Su música y su legado se quedan para siempre con nosotros.

Comparto algunas de las fotografías que han dejado plasmado el momento de cada una de las ocasiones que compartimos con mi querida Rebequiux como le decía.-  También comparto la esquela que compartí y donde dejo plasmado mi agradecimiento por el apoyo que me dio siempre cuando la invitaba a participar en la "Gala de la Canción Guatemalteca"


















Toda publicación es responsabilidad de la Administración

sábado, 9 de mayo de 2026

El Legado de Pruden Castellanos


Entrevista: Heidy Sandoval Ruiz
Fotografías: Archivo Paula Castellanos

Hablar de Pruden Castellanos es hablar de un artista que destacó en varias ramas del arte: actor, poeta, escritor y productor entre otros.

El Hermano Pedro de Betancourt es un film en el que participó. Asimismo, escribió varios libros entre ellos “Nube y Viento”, “Tierra adentro mar afuera”, “El otoño y otros versos”, entre muchos más.  Uno de los trabajos que logró un impacto en nuestro país fue “Los Estafados”, de lo que Paula nos platicará en esta oportunidad. A 34 años de su fallecimiento queremos rendirle un homenaje y conocer algunos detalles que solamente su hija puede compartir con nosotros.

Bienvenida Paula a “Las entrevistas de Heidy”

Gracias Heidy, un honor para mí estar en este respetado espacio que diriges y poder parar el tiempo un momento para traer a la memoria de las nuevas generaciones el recuerdo de mi padre.

Damos inicio a nuestra entrevista con el origen del vínculo:

Pruden nació en España, pero su corazón se quedó en Guatemala. ¿Qué fue lo que más lo enamoró de esta tierra para decidir hacer de ella su segunda patria?

Mi padre siempre dijo que se enamoró de la belleza que hay en los celajes de este país, de sus genuinas tradiciones que no han perdido su esencia, de los volcanes y parajes del altiplano con su neblina y del calor de su gente. Antigua le encantaba, decía que se quería retirar ahí junto a mi madre, no lo pudo lograr, pues se nos fue demasiado joven. El marco de los paisajes alrededor del país era justo lo que necesita un escritor.

De sus primeros pasos en Guatemala

Para quienes no conocen su historia completa, ¿Cómo fueron esos primeros años de tu padre en los escenarios guatemaltecos?

Mi padre vino en compañía de teatro junto a mi mamá, mi abuelo paterno y un tío, posteriormente le sucedieron sus hermanos y mi abuela. Mi abuelo empezó inaugurando el canal 8 de TV en aquel entonces y haciendo radio en TGW, mi papá junto a él y mis tíos iniciaron una compañía de teatro, pero era difícil, no es la Guatemala actual, no había costumbre de teatro como ahora. Sin embargo puso varias obras en escena, como Don Juan Tenorio, Hamlet, Platero y yo, entre otras. También incursionó en el cine rodando la Película El Hermano Pedro, dirigida por el mexicano Miguel Contreras Torres y rodada en Antigua Guatemala. Fueron años difíciles, pero después él inició con recitales y programas en Televisión, en el Canal 5 del Ejército, “Acento”, y se dedicó a escribir sus poemarios y la novela.

La versatilidad del actor

Tu padre destacó tanto en drama como en comedia y televisión. ¿En qué género crees que se sentía más él mismo?

Mi padre era un dramaturgo, todas las obras con profundidad y dramatismo dentro del teatro fueron lo que más lo identificó, así como un monólogo que lo llevó a actuaciones en varios países. “Las manos de Eurídice” del dramaturgo brasileño Pedro Bloch, el cuál fue uno de sus grandes éxitos, lucia genial en escena por dos horas hablando.

Recuerdos entre bambalinas

¿Cómo era la vida cotidiana de una hija creciendo al lado de una figura tan prominente del espectáculo?

Pues siempre fui una hija inmensamente amada por mis padres, era la única, no compartía ni regaños ni elogios, todo era para mi solita. En mi vida cotidiana, en mis años del colegio, me sentía super orgullosa, mi papá era muy conocido y siempre me hacían que lo llevara a declamarnos para los actos culturales, después en la Universidad también. Sin embargo, yo hice mi vida alejada de los escenarios en una carrera científica y ahora en este punto de mi vida, busco ese hilo conductor hasta mis padres, yendo a múltiples espectáculos artísticos.

Obras emblemáticas

Si tuvieras que elegir una producción o personaje que defina la carrera de Pruden, ¿Cuál sería y por qué?

Yo elegiría el personaje de Gumersindo Tabares de “Las Manos de Eurídice”, se metía tanto en él, que su interpretación era genial, dicho no por mí que podría tener mucha subjetividad, sino por críticos expertos que siempre escribieron artículos fabulosos de su actuación.

La ética de trabajo

Como profesional de la comunicación, ¿Cuál consideras que fue la lección más grande que él te dejó sobre el respeto al público y al escenario?

Mi padre siendo un gran comunicador me dejo el mayor de los legados, me enseñó que el escenario no es del artista es del público, y que esto conlleva varias cosas, tales como, preparación absoluta, puntualidad y presencia, autenticidad, entrega total y humildad. El respeto al escenario se demuestra en lo que haces cuando nadie te está viendo… y el respeto al público, en no fallarles cuando sí lo hacen.

Anécdotas inolvidables

¿Hay alguna historia curiosa o divertida que haya sucedido detrás de cámaras que refleje la personalidad de tu papá?

Si claro, te contaré una que es muy enternecedora, mi padre era un hombre muy amoroso, y cuando lo hice abuelo por primera vez con mi primogénito Sergio, se lo llevó a rodar el programa “Acento” al Teatro Nacional y quería declamar y que niño estuviera por ahí caminando, pero claro como mi hijo era pequeño, él quería correr y el pobre a cada rato tenía que cortar y explicarle porque mi papá quería salir caminando con su nieto en el programa, le sacó auténticas canas verdes. Fue el fiel reflejo de su personalidad paciente con el niño.

El impacto en la cultura:

¿Cómo percibes tú el legado que Pruden Castellanos dejó a las nuevas generaciones de actores en Guatemala?

No es amor de hija sino realismo puro, mi papá era un gran actor y creo que dejó un gran legado para las generaciones actuales de actores, hoy en día se hace teatro, lo que hubiera dado porque esto existiera al inicio cuando el comenzó, que pena que ya no lo pudo ver. El trajo mucho empuje a las generaciones de actores de aquel entonces, que después fueron maestros y ese es el resultado que vemos hoy en día.

El homenaje actual

¿Qué siente la familia al ver que, años después, el público guatemalteco sigue recordando su nombre con tanto cariño y respeto?

Heidy no sé cómo explicarte, pero justo este año, yo sé que él se nos está manifestando a mis hijos y a mí de muchas formas, con ese recuerdo constante de gente bella, como tú, que se acerca a mi para homenajearlo y honrar su trabajo y la verdad es un orgullo para mí ver que, a pesar del tiempo transcurrido, lo siguen recordando con tanto cariño.

Para finalizar nuestra entrevista puedes dar respuestas cortas a estas preguntas:

Con todo gusto

¿Programa Acento?

Su proyecto literario

¿Qué le gustaba hacer a Pruden cuando se tomaba un descanso?

Compartir con familia y amigos

¿Qué nos dices de Los Estafados?

Relato novelado con jirones de vida ficticios unidos por imperativos de inciertos destinos.

¿Cuántos poemas escribió?

Mas de 500 poemas

Si pudieras resumir la esencia de Pruden Castellanos en una sola frase, ¿Cuál sería?

Fue excelencia en su arte y grandeza en su corazón: un talento excepcional que brilló en su género, pero aún más en el amor sincero que entregó a su familia y amigos.

Muchas gracias Paula por aceptar contar parte de la historia de tu padre a quien nunca conocí pero que a través de sus poemas en un disco que escuchaba mi padre, crecí sabiendo de su enorme calidad.














Toda publicación es responsabilidad de la Administración

26 GALA DE LA CANCION GUATEMALTECA

Mirando el horizonte

"Un anuncio de ayer...es un recuerdo de hoy"

"Un anuncio de ayer...es un recuerdo de hoy"
Les invitamos para que se unan a nuestro grupo

Arturo Xicay

Fabian Brindis

Himno Nacional de Guatemala

Guatemala hace 25 años

Quetzaltenango

Las entrevistas de Heidy

Luigi Lanuza presenta-"La calle donde tu vives" de Héctor Gaitán

Guatemala Ciudad moderna

Malacates Trébol Shop

Visita Guatemala

Guatemala

Ciudad de Guatemala-Capital Iberoamericana de la Cultura 2015

Renacer de los Nawales

Destino Guatemala

Tema "Entrevistas de Heidy"

Guatemala y sus artistas

Los invitados de Heidy




GALA DE PLATA 2018

Barriletes gigantes